lunes, 10 de noviembre de 2014

Un comentario

Encuentro CulturaGDL


    A mi punto de vista, las conclusiones que se obtuvieron en este encuentro para definir el Plan Municipal de Cultura del periodo 2012-2015 en Guadalajara, fueron observaciones atinadas a las necesidades culturales de esta ciudad.
    Las tareas relacionadas con la cultura nunca terminan en Guadalajara porque siempre hay públicos y necesidades nuevas que cumplir. Son tantas las necesidades que muchas veces se descuidan unas por cumplir con otras, o puede suceder también que gracias a la buena promoción de la cultura surgen públicos nuevos con sus propias necesidades que demandan recibir atención para satisfacer su hambre de cultura.
    Por lo anterior me parece acertado convocar a reuniones como la que se llevó a cabo en diciembre del 2012, en las que se establecen las prioridades a atender y luego se buscan soluciones a las necesidades que se encuentran para así llevar a cabo los proyectos pertinentes para satisfacerlas.
    Me parece que la división en las seis temáticas propuestas cubre las necesidades culturales básicas de la población tapatía. Mediante esas temáticas se establecieron las prioridades a trabajar y, una vez conociendo éstas, fue posible proponer acciones más o menos concretas para satisfacer los requerimientos que demanda la sociedad.

    Lo que nos toca hacer ahora, dos años después de esta reunión, es seguir produciendo proyectos que apoyen a la satisfacción de los puntos a trabajar propuestos en este encuentro de profesionales. No creo que sobren nunca en ningún lugar los proyectos para promover la cultura, ni creo tampoco que debamos reducirnos a los aspectos tratados en las mesas de trabajo, sino que podemos mirar más allá de las necesidades discutidas y encontrar otras nuevas que podamos solucionar.

Proyecto de gestión cultural

Talleres de literatura y creación literaria (proyecto de gestión cultural)


    El proyecto de difusión cultural que propongo es una serie de talleres de literatura para que niños y jóvenes tengan un acercamiento a ella. Propongo que sean más de un taller, cuyos contenidos dependan del grupo de edades al que pertenezcan los participantes. De este modo, cada participante podrá participar en un taller que tenga contenidos adecuados a su edad.
    Los talleres están pensados para cinco grupos de edades para abarcar personas participantes desde los 6 años. Cada grupo tendrá contenidos similares, y lo que va a diferenciarlos uno de otro serán las lecturas, pues se buscarán lecturas adecuadas a cada edad lectora.
    Los temas que siempre estarán presentes en cada taller son el conocimiento de la literatura a partir de diferentes géneros literarios (teatro, poesía, ensayo, narrativa, etcétera), pero según el nivel por edad se incluirán temas nuevos y actividades y lecturas con distintos grados de complejidad.
    Serán éstos talleres de promoción de la lectura y la escritura. En ellos se dará lectura a diferentes textos, se dará a conocer algo de teoría de la literatura y se escribirán después textos creativos a partir de actividades pensadas para desarrollar la creatividad de los asistentes.
    Para llevar a cabo este proyecto serán necesarios algunos estudiantes o licenciados en Letras Hispánicas que estén dispuestos a dirigir grupos de jóvenes que desean aprender de literatura.
    Se piensa en estudiantes o egresados de Letras porque nosotros tenemos un acercamiento más próximo a la literatura que otros trabajadores (claro que también hay excepciones) y estamos capacitados para trabajar con este tipo de cuestiones.
    Puesto que se trata de cinco grupos, son necesarias cinco personas encargadas, para que cada una se encargue de un grupo. En caso de hacer falta gente para el proyecto, dos o tres personas bastarán para cubrir los cinco grupos.
    Habrá desde el principio un programa de clase a seguir con lecturas y actividades establecidas, pero cada encargado de taller tendrá derecho a hacer algún cambio siempre y cuando cumpla con los objetivos que se tienen para cada clase.
    He decidido trabajar estos talleres porque, después de hacer algunas investigaciones, he observado que la gente en México suele tener problemas con sus hábitos lectores. Tomé en cuenta este problema para organizar talleres en los que se anime a la gente a leer.
    Noté también que en ocasiones los jóvenes no leen porque no conocen las posibilidades que tienen y nadie les habla de ello, por lo que se limitan a las lecturas que tienen a su alcance y no van más allá. Es necesario, pues, que se abran las posibilidades de lectura y los panoramas crezcan. Ante necesidades como esta se han pensado estos talleres.
    A veces la actividad lectora no tiene mucho sentido para algunas personas. Para solucionar esto es que se ha pensado en no hacer solamente clubes de lectura, sino que se incluyan juegos y actividades de escritura en la que siempre se obtenga algún objetivo específico que pueda serle útil a los participantes de los talleres (aprender a redactar correctamente, por ejemplo, saber expresar ideas, actividades de convivencia, de difusión de la lectura, etcétera).
Otro punto por el que decidí desarrollar este proyecto es ofrecer la lectura como una herramienta de trabajo que a futuro le servirá a quienes participen en estos talleres. Es muy conocido por todos y un punto muy comentado que la lectura es un medio por el cual se aprende un poco de todo.
    Por último, he tomado en cuenta también que la lectura es un buen entretenimiento que sirve para pasar un rato agradable. Se pretende con este taller, entre otras cosas, que los participantes aprendan a disfrutar de la lectura.
    Una vez planteadas las razones por las que se planean estos talleres hubo que establecer objetivos que cubran con las necesidades que se tienen.
    Primeramente, se espera como objetivo principal promover el hábito de la lectura entre la población como algo que se elige y no como algo que se impone. Luego de las dinámicas y de los aprendizajes que los participantes obtengan, esperamos que tomen el gusto por leer.
    Otro objetivo es que quienes participen conozcan un poco sobre autores, temas, corrientes literarias y demás que no conocen, y que, a partir de esto, tengan más posibilidades para elegir su siguiente lectura y que ésta sea guiada por sus preferencias y no por lo que puedan encontrar a la mano.
    La evolución escritora es un punto en el que me gustaría trabajar también. Espero que mientras se avance en el curso cada persona mejore su manera de redactar y de expresar ideas.
    También me interesa que los asistentes encuentren en la lectura una herramienta de múltiples utilidades, entre ellas la recreación, la adquisición de conocimiento, etcétera.
    Las actividades planeadas para los talleres son variadas. Por supuesto que en todas tiene que ver la lectura, pero, para evitar la monotonía se han planeado actividades muy diferentes que dependen tanto del tema como del objetivo de la clase.
Las actividades de lectura nunca han de faltar en los talleres porque son la base de las demás actividades. En cada sesión se dará lectura a algún texto, ya sea que lo lea el encargado del grupo o que alguien más lo haga.
    Habrá exposición del tema por parte del encargado del grupo. Será esta la parte teórica, en la que se explique el tema, se hable quizá sobre el autor y el texto y otras cosas que conciernan.
    Después vendrá algún juego o dinámica (diferente en cada clase) que tenga que ver con la lectura que se ha hecho y que sirva como motor para escribir posteriormente un texto nuevo. Este texto nuevo tendrá que cumplir con los requisitos que pida el encargado y deberá tomar como base la lectura y la dinámica de clase.
    Se ha pensado esta idea para aplicarla tanto en una institución privada a modo de materia/taller complementario como en una institución pública como un taller abierto a todo público.
    He pensado que la institución privada sea el Instituto Nueva Galicia porque esta escuela cuenta con los niveles escolares desde el jardín de niños hasta dos licenciaturas en educación. En este plantel hay personas con edades contempladas para los cinco talleres, por lo que sería más sencillo incluirlos todos en un solo lugar. Este colegio está ubicado en la calle Hidalgo con el número 1025 en Guadalajara, Jalisco.
    La institución pública que elegí es la Casa de la Cultura Juan Rulfo, en Sayula, Jalisco. En este municipio la lectura no es un hábito muy difundido, por lo que hacen falta proyectos como este. Es tal la falta de lectores y de buenas lecturas que decidí proponer los talleres en la casa de la cultura, para que no solamente acudan estudiantes, sino cualquier persona que lo desee. Además, en un lugar como ese es posible reunir participantes que cubran las edades de los cinco talleres.
    Si hubiese la posibilidad de incluir el proyecto en otros lugares por supuesto que los talleres llegarían ahí de algún modo.
El tiempo destinado a estas actividades es normalmente de un ciclo escolar para que se adapte a los tiempos que se utilizan en las escuelas. En el caso de niveles superiores a secundaria está pensado dividir los periodos por semestres con el mismo objetivo de que los calendarios de trabajo se adapten a los calendarios escolares.
    En los casos de primaria y secundaria se han de dividir los temas por unidades bimestrales y agrupar en ellas los temas más similares entre sí. De este modo incuso puede organizarse un proyecto final por cada bimestre en el que puedan aplicarse los aprendizajes adquiridos.
    Para preparatoria, universidad y otras personas los contenidos se organizarán por semestres, los cuales contendrán unidades cortas, que han de tener la duración que mejor convenga al tema que se trata en el momento.
    También pueden adaptarse los contenidos para presentarlos como talleres vacacionales que duren alrededor de 6 a 8 semanas.
    La población a quien el proyecto va dirigido es, como se ha mencionado anteriormente, cualquier persona a partir de los seis años de edad. Incluso, si fuese posible y hay quien se interese, podría también armarse un taller para prelectores, para que niños menores de 6 años tengan sus primeros acercamientos a la literatura (algo como un club de cuentacuentos).
Los cinco talleres se dividirán según las edades de los participantes. El primer grupo es para niños de 6 a 8 años, aproximadamente, el segundo para niños de 9 a 11 años, el tercero para los que tienen de 12 a 14 años, un cuarto grupo para quienes tienen 15-17 años y otro más para los que tienen 18 o más años de edad. Esto es un aproximado de edades. Personas mayores o menores podrían integrarse en un taller distinto al que les correspondería por edad.
    En el caso del Instituto Nueva Galicia los talleres están dirigidos a los estudiantes del plantel solamente, y como una materia optativa o complementaria, pero para la Casa de la Cultura Juan Rulfo estarán abiertos los talleres a toda la población de Sayula que desee acudir.
    Si estos talleres tienen el éxito que espero, podrían dar cabida incluso a otras personas e instituciones de cualquier edad.
Las metas que espero de este proyecto son varias, entre ellas y la más importante, lograr que la lectura se convierta en un hábito en los participantes de los talleres, pues es la falta de estos hábitos lo que ha movido a la creación de este proyecto.
    Espero también que la lectura sirva de mucho en la formación de las personas y que sepan sacarle provecho para fines específicos. Que sepan aprovechar la lectura como fuente de conocimiento, como herramienta de recreación, como fuente de placer estético, etcétera.
    Me parece igualmente importante que los asistentes terminen el curso sabiendo un poco sobre literatura y sepan seleccionar lecturas y diferenciar la literatura de otros tipos de textos, que sepan en qué consiste cada género algunas de sus características.
    Asimismo espero que las actividades y dinámicas del taller sean útiles para desarrollar las habilidades de los asistentes. Que no solamente aprendan a redactar y leer, sino que también aprendan a convivir, a trabajar y a difundir la cultura.
También me gustaría lograr que los talleres se mantengan por más de un ciclo, que se repitan y se extiendan a más instituciones con más talleristas y que incluso se logre el taller para prelectores para que cada vez más personas se interesen por la lectura.
    Mi propósito es que estos talleres se vinculen primeramente con las instituciones que he mencionado: el Instituto Nueva Galicia y la Casa de la Cultura Juan Rulfo, pero espero poder llevarlo después a otros lugares y que más personas se sumen a este proyecto.
    El Instituto Nueva Galicia pertenece a los colegios de la congregación del Verbo Encarnado, por lo que me facilitaría su introducción en la primaria Colegio Sayula, perteneciente a la misma congregación. Del mismo modo, si todo marcha bien, los talleres podrían extenderse a los demás colegios del Verbo Encarnado de México y el mundo.
    Por otro lado, la Casa de la Cultura Juan Rulfo podría vincular los talleres con otras casas de la cultura del país y otros centros de cultura.

    Queda el proyecto abierto para llevarlo a cualquier otra institución donde se requiera un proyecto para promocionar la lectura y la creación literaria.

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Un posible lugar para llevar a cabo los talleres

    Si tuviera que presentar mi proyecto en un centro cultural de los indicados por la Dirección General de Cultura en 2009 elegiría este que muestro en fotografías: el Centro Arboledas Sur (Conchita Becerra de Celis).
    La razón por la que elijo este lugar es por comodidad, pues me gustaría llevar a cabo mi proyecto lo más pronto posible, y, puesto que soy estudiante todavía y voy a la escuela y hago tareas, me sería más cómodo elegir un lugar que tenga cercano para no perder tiempo en trasladarme de un lugar a otro y luego otro. Este centro cultural se encuentra a pocas cuadras de mi casa y, según un amigo que trabaja ahí, es una buena opción de trabajo.