Talleres de
literatura y creación literaria (proyecto de gestión cultural)
El proyecto de difusión cultural que
propongo es una serie de talleres de literatura para que niños y jóvenes tengan
un acercamiento a ella. Propongo que sean más de un taller, cuyos contenidos
dependan del grupo de edades al que pertenezcan los participantes. De este
modo, cada participante podrá participar en un taller que tenga contenidos
adecuados a su edad.
Los talleres están pensados para cinco
grupos de edades para abarcar personas participantes desde los 6 años. Cada
grupo tendrá contenidos similares, y lo que va a diferenciarlos uno de otro
serán las lecturas, pues se buscarán lecturas adecuadas a cada edad lectora.
Los temas que siempre estarán presentes en
cada taller son el conocimiento de la literatura a partir de diferentes géneros
literarios (teatro, poesía, ensayo, narrativa, etcétera), pero según el nivel
por edad se incluirán temas nuevos y actividades y lecturas con distintos
grados de complejidad.
Serán éstos talleres de promoción de la
lectura y la escritura. En ellos se dará lectura a diferentes textos, se dará a
conocer algo de teoría de la literatura y se escribirán después textos
creativos a partir de actividades pensadas para desarrollar la creatividad de
los asistentes.
Para llevar a cabo este proyecto serán
necesarios algunos estudiantes o licenciados en Letras Hispánicas que estén
dispuestos a dirigir grupos de jóvenes que desean aprender de literatura.
Se piensa en estudiantes o egresados de
Letras porque nosotros tenemos un acercamiento más próximo a la literatura que
otros trabajadores (claro que también hay excepciones) y estamos capacitados
para trabajar con este tipo de cuestiones.
Puesto que se trata de cinco grupos, son
necesarias cinco personas encargadas, para que cada una se encargue de un grupo.
En caso de hacer falta gente para el proyecto, dos o tres personas bastarán
para cubrir los cinco grupos.
Habrá desde el principio un programa de
clase a seguir con lecturas y actividades establecidas, pero cada encargado de
taller tendrá derecho a hacer algún cambio siempre y cuando cumpla con los
objetivos que se tienen para cada clase.
He decidido trabajar estos talleres porque,
después de hacer algunas investigaciones, he observado que la gente en México
suele tener problemas con sus hábitos lectores. Tomé en cuenta este problema
para organizar talleres en los que se anime a la gente a leer.
Noté también que en ocasiones los jóvenes
no leen porque no conocen las posibilidades que tienen y nadie les habla de
ello, por lo que se limitan a las lecturas que tienen a su alcance y no van más
allá. Es necesario, pues, que se abran las posibilidades de lectura y los
panoramas crezcan. Ante necesidades como esta se han pensado estos talleres.
A veces la actividad lectora no tiene mucho
sentido para algunas personas. Para solucionar esto es que se ha pensado en no
hacer solamente clubes de lectura, sino que se incluyan juegos y actividades de
escritura en la que siempre se obtenga algún objetivo específico que pueda
serle útil a los participantes de los talleres (aprender a redactar
correctamente, por ejemplo, saber expresar ideas, actividades de convivencia,
de difusión de la lectura, etcétera).
Otro
punto por el que decidí desarrollar este proyecto es ofrecer la lectura como
una herramienta de trabajo que a futuro le servirá a quienes participen en
estos talleres. Es muy conocido por todos y un punto muy comentado que la
lectura es un medio por el cual se aprende un poco de todo.
Por último, he tomado en cuenta también que
la lectura es un buen entretenimiento que sirve para pasar un rato agradable.
Se pretende con este taller, entre otras cosas, que los participantes aprendan
a disfrutar de la lectura.
Una vez planteadas las razones por las que
se planean estos talleres hubo que establecer objetivos que cubran con las
necesidades que se tienen.
Primeramente, se espera como objetivo
principal promover el hábito de la lectura entre la población como algo que se
elige y no como algo que se impone. Luego de las dinámicas y de los aprendizajes
que los participantes obtengan, esperamos que tomen el gusto por leer.
Otro objetivo es que quienes participen
conozcan un poco sobre autores, temas, corrientes literarias y demás que no
conocen, y que, a partir de esto, tengan más posibilidades para elegir su
siguiente lectura y que ésta sea guiada por sus preferencias y no por lo que
puedan encontrar a la mano.
La evolución escritora es un punto en el
que me gustaría trabajar también. Espero que mientras se avance en el curso
cada persona mejore su manera de redactar y de expresar ideas.
También me interesa que los asistentes
encuentren en la lectura una herramienta de múltiples utilidades, entre ellas
la recreación, la adquisición de conocimiento, etcétera.
Las actividades planeadas para los talleres
son variadas. Por supuesto que en todas tiene que ver la lectura, pero, para
evitar la monotonía se han planeado actividades muy diferentes que dependen
tanto del tema como del objetivo de la clase.
Las
actividades de lectura nunca han de faltar en los talleres porque son la base
de las demás actividades. En cada sesión se dará lectura a algún texto, ya sea
que lo lea el encargado del grupo o que alguien más lo haga.
Habrá exposición del tema por parte del
encargado del grupo. Será esta la parte teórica, en la que se explique el tema,
se hable quizá sobre el autor y el texto y otras cosas que conciernan.
Después vendrá algún juego o dinámica
(diferente en cada clase) que tenga que ver con la lectura que se ha hecho y
que sirva como motor para escribir posteriormente un texto nuevo. Este texto
nuevo tendrá que cumplir con los requisitos que pida el encargado y deberá
tomar como base la lectura y la dinámica de clase.
Se ha pensado esta idea para aplicarla
tanto en una institución privada a modo de materia/taller complementario como
en una institución pública como un taller abierto a todo público.
He
pensado que la institución privada sea el Instituto Nueva Galicia porque esta
escuela cuenta con los niveles escolares desde el jardín de niños hasta dos
licenciaturas en educación. En este plantel hay personas con edades
contempladas para los cinco talleres, por lo que sería más sencillo incluirlos
todos en un solo lugar. Este colegio está ubicado en la calle Hidalgo con el
número 1025 en Guadalajara, Jalisco.
La institución pública que elegí es la Casa
de la Cultura Juan Rulfo, en Sayula, Jalisco. En este municipio la lectura no
es un hábito muy difundido, por lo que hacen falta proyectos como este. Es tal
la falta de lectores y de buenas lecturas que decidí proponer los talleres en
la casa de la cultura, para que no solamente acudan estudiantes, sino cualquier
persona que lo desee. Además, en un lugar como ese es posible reunir
participantes que cubran las edades de los cinco talleres.
Si hubiese la posibilidad de incluir el
proyecto en otros lugares por supuesto que los talleres llegarían ahí de algún
modo.
El
tiempo destinado a estas actividades es normalmente de un ciclo escolar para
que se adapte a los tiempos que se utilizan en las escuelas. En el caso de
niveles superiores a secundaria está pensado dividir los periodos por semestres
con el mismo objetivo de que los calendarios de trabajo se adapten a los
calendarios escolares.
En los casos de primaria y secundaria se
han de dividir los temas por unidades bimestrales y agrupar en ellas los temas
más similares entre sí. De este modo incuso puede organizarse un proyecto final
por cada bimestre en el que puedan aplicarse los aprendizajes adquiridos.
Para preparatoria, universidad y otras
personas los contenidos se organizarán por semestres, los cuales contendrán
unidades cortas, que han de tener la duración que mejor convenga al tema que se
trata en el momento.
También pueden adaptarse los contenidos
para presentarlos como talleres vacacionales que duren alrededor de 6 a 8
semanas.
La población a quien el proyecto va
dirigido es, como se ha mencionado anteriormente, cualquier persona a partir de
los seis años de edad. Incluso, si fuese posible y hay quien se interese,
podría también armarse un taller para prelectores, para que niños menores de 6
años tengan sus primeros acercamientos a la literatura (algo como un club de
cuentacuentos).
Los
cinco talleres se dividirán según las edades de los participantes. El primer
grupo es para niños de 6 a 8 años, aproximadamente, el segundo para niños de 9
a 11 años, el tercero para los que tienen de 12 a 14 años, un cuarto grupo para
quienes tienen 15-17 años y otro más para los que tienen 18 o más años de edad.
Esto es un aproximado de edades. Personas mayores o menores podrían integrarse
en un taller distinto al que les correspondería por edad.
En el caso del Instituto Nueva Galicia los
talleres están dirigidos a los estudiantes del plantel solamente, y como una
materia optativa o complementaria, pero para la Casa de la Cultura Juan Rulfo
estarán abiertos los talleres a toda la población de Sayula que desee acudir.
Si estos talleres tienen el éxito que
espero, podrían dar cabida incluso a otras personas e instituciones de
cualquier edad.
Las
metas que espero de este proyecto son varias, entre ellas y la más importante,
lograr que la lectura se convierta en un hábito en los participantes de los
talleres, pues es la falta de estos hábitos lo que ha movido a la creación de
este proyecto.
Espero también que la lectura sirva de
mucho en la formación de las personas y que sepan sacarle provecho para fines
específicos. Que sepan aprovechar la lectura como fuente de conocimiento, como
herramienta de recreación, como fuente de placer estético, etcétera.
Me parece igualmente importante que los
asistentes terminen el curso sabiendo un poco sobre literatura y sepan
seleccionar lecturas y diferenciar la literatura de otros tipos de textos, que
sepan en qué consiste cada género algunas de sus características.
Asimismo espero que las actividades y
dinámicas del taller sean útiles para desarrollar las habilidades de los
asistentes. Que no solamente aprendan a redactar y leer, sino que también
aprendan a convivir, a trabajar y a difundir la cultura.
También
me gustaría lograr que los talleres se mantengan por más de un ciclo, que se
repitan y se extiendan a más instituciones con más talleristas y que incluso se
logre el taller para prelectores para que cada vez más personas se interesen
por la lectura.
Mi propósito es que estos talleres se
vinculen primeramente con las instituciones que he mencionado: el Instituto
Nueva Galicia y la Casa de la Cultura Juan Rulfo, pero espero poder llevarlo
después a otros lugares y que más personas se sumen a este proyecto.
El Instituto Nueva Galicia pertenece a los
colegios de la congregación del Verbo Encarnado, por lo que me facilitaría su
introducción en la primaria Colegio Sayula, perteneciente a la misma
congregación. Del mismo modo, si todo marcha bien, los talleres podrían
extenderse a los demás colegios del Verbo Encarnado de México y el mundo.
Por otro lado, la Casa de la Cultura Juan
Rulfo podría vincular los talleres con otras casas de la cultura del país y otros
centros de cultura.
Queda el proyecto abierto para llevarlo a
cualquier otra institución donde se requiera un proyecto para promocionar la
lectura y la creación literaria.
***
Un posible lugar para
llevar a cabo los talleres
Si tuviera que presentar
mi proyecto en un centro cultural de los indicados por la Dirección General de
Cultura en 2009 elegiría este que muestro en fotografías: el Centro Arboledas
Sur (Conchita Becerra de Celis).
La razón por la que elijo este lugar es por
comodidad, pues me gustaría llevar a cabo mi proyecto lo más pronto posible, y,
puesto que soy estudiante todavía y voy a la escuela y hago tareas, me sería
más cómodo elegir un lugar que tenga cercano para no perder tiempo en trasladarme
de un lugar a otro y luego otro. Este centro cultural se encuentra a pocas
cuadras de mi casa y, según un amigo que trabaja ahí, es una buena opción de
trabajo.